Buscar en este blog

Lo + Reciente

Mostrando las entradas con la etiqueta Niños y Adolescentes. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Niños y Adolescentes. Mostrar todas las entradas

domingo, 20 de octubre de 2019

La sonrisa de un bebé y sus secretos


La sonrisa de un bebé es una de las cosas más hermosas y puras que se pueden ver en el mundo. Cuando un bebé sonríe, todo se ilumina por un momento y los padres por lo general (desde que se inventó la fotografía), siempre buscarán la manera de capturar esa escena para no olvidarla jamás.

La sonrisa de un bebé es alegría y felicidad pura. Sin embargo, la ciencia ha comenzado a descubrir que detrás de la sonrisa de los bebés, se oculta un profundo amor y afecto hacia esa persona a la cual le sonríen.


Los bebés y sus madres

Ser madre de un recién nacido puede ser una tarea muy tediosa. Es muy difícil aprender a manejarse bien con un bebé, sobre todo si se es una madre primeriza. Hay que saber cuándo alimentarlos, cuándo ponerlos a dormir, cómo y cuándo cambiarlos de ropa, etc. Hay muchas cosas que una nueva mamá tiene que hacer que pueden hacer que los bebés se molesten o que se agoten por completo, y lo que menos desea una madre, es ver y escuchar a su pequeño hijo ahogado en llanto.

Desde siempre se ha creído que los niños solo son capaces de demostrar su amor luego de que ya han cumplido un año de edad, pero hoy en día se está comenzando a demostrar que esto no es así. Un bebé es capaz de demostrar la pureza de su amor, incluso desde mucho antes de poder siquiera comenzar a caminar

La Universidad de California en San Diego, llevó a cabo un estudio durante 17 semanas, con 13 bebés menores de un año, de diferentes etnias, culturas y nacionalidades, que participaron junto a sus madres. Fue un estudio de comportamiento orientado a descubrir las relaciones existentes entre la sonrisa de un bebé y la sonrisa de su propia madre.

Los investigadores de la Universidad de California, querían ver qué ocurría cuando tanto la madre como el niño sonreían, cuando sólo la madre sonreía, cuando sólo el niño sonreía y cuando ninguno de los dos sonreía. Querían saber si un bebé, incluso a una edad muy temprana, podía entender la felicidad y cómo reaccionarían ellos al ver a sus madres felices o infelices.


La sonrisa intencional

El estudio comenzó analizando la forma como los bebés respondían frente a la sonrisa de sus madres. Los investigadores descubrieron que los bebés no reaccionaban frente a todas las conductas que sus madres manifestaban. La mayoría de ellos sólo respondían cuando sus madres les sonreían. Esto es algo que los científicos esperaban que sucediera, pero que se sorprendieron gratamente al poder comprobarlo de manera repetitiva en un estudio. Cada vez que una madre le sonreía a su hijo, el niño le devolvía la sonrisa.

Además, el equipo de investigadores notó algo interesante. Si la madre estaba sonriendo a otra cosa y luego miraba a su hijo con una sonrisa en la cara, el niño no le devolvía la sonrisa. Esto llevó al equipo de investigadores a concluir que los niños toman en cuenta la razón y las circunstancias que hay detrás de una sonrisa antes de devolverla. Si las madres no se reían mirando a sus hijos desde un inicio, ellos de igual manera tampoco reirían.

De cierta manera, los niños desde muy pequeños se comportan como los comediantes profesionales. Durante una actuación, los comediantes tienen en cuenta la reacción del público antes de realizar su siguiente chiste. Si la reacción de la audiencia es favorable, continúan bromeando sin parar. De la misma manera, los niños evalúan el comportamiento de sus madres antes de decidirse a reír con ellas.

El juego es muy importante

Durante este estudio, el equipo de trabajo descubrió que el tiempo de juego que los padres dedican a sus hijos, es muy importante para cada niño. Los padres deberían concentrarse en jugar con sus hijos más tiempo, en lugar de enviarlos a jugar a otros lugares. Jugar con los hijos ayuda a desarrollar numerosos vínculos afectivos. Cuanto más se juega con ellos, más afectuosa es la relación que se establece entre padres e hijos.

A menudo los padres olvidan la importancia de pasar suficiente tiempo con sus bebés. Olvidamos que esto ayuda a mejorar su desarrollo, ya que los niños aprenden por imitación. Si un padre o una madre pasan suficiente tiempo jugando y riendo con sus hijos, estos crecerán siendo personas felices y cariñosas. Si por el contrario, los padres no pasan suficiente tiempo con los hijos, sobre todo cuando son pequeños, estos crecerán sin ninguna duda, con hambre de atención.


Lo que la mayoría de los padres hacen hoy en día

En el mundo agitado de hoy, donde la economía tiende a la baja, la mayoría de los padres necesitan trabajar para tener un sustento estable. Esto significa que el niño a menudo es dejado solo en casa con una niñera o enviado a una guardería para ser cuidado. Las guarderías para niños pueden ser fantásticas, pero esos niños que van a esas guarderías, estrecharán sus lazos afectivos con personas que no tienen nada que ver con ellos, en lugar de estrechar dichos lazos con sus propios padres.

Lo quieran o no, los padres, o al menos los padres y madres responsables, deben sacar algo de tiempo para pasarlo con sus hijos. Los niños son muy impresionables y si los padres no les dedican algo de tiempo de calidad y los dejan en manos de otras personas, entonces es probable que los niños aprendan cosas que a los padres no les gustaría que aprendieran.

¿Cómo se puede arreglar esto?

Si usted y su pareja están trabajando, entonces hay una cosa que usted puede hacer y es tratar de jugar con sus hijos en las noches. Cuando vuelva a casa del trabajo, asegúrese de pasar algún tiempo con sus hijos. Juegue con ellos mientras se relaja o mientras ve la televisión. Pasar tiempo con los hijos, los hará ser personas muy felices, que desarrollarán vínculos afectivos de calidad con sus padres.

Es un hecho bien conocido que los bebés imitan a sus padres en todo. Ellos copian lo que ven. Si usted pasa tiempo con su hijo y se ríe y juega con él, él crecerá siendo una persona feliz y alegre. Si no lo hace, sucederá lo contrario. Esto es algo que el grupo de estudio de la Universidad de California descubrió con notable claridad. El niño sonreía cuando la madre le sonreía, y se quedaba muy serio cuando su madre también estaba en ese estado. La imitación en los bebés es la clave para que ellos mejoren constantemente su capacidad de expresión.

La sonrisa de un bebé es un claro signo de amor

Algo adicional que descubrió este estudio con bebés, es que, si las mamás hacían cosas como jugar, o reír, o alimentar a sus hijos, esto desencadenaba una sonrisa como respuesta por parte de los bebés.


A través de diversos exámenes de la actividad cerebral de los bebés cuando recibían juegos, risas, alimento, etc., de parte de sus madres, se descubrió que las zonas del cerebro relacionadas con la sensación profunda de amor y de agradecimiento se activaban completamente, como una clara indicación de que, incluso los bebés más pequeños, son capaces de sentir y de demostrar amor puro desde su más tierna edad.

Los bebés son mucho más inteligentes de lo que pensamos. La ciencia lo está demostrando cada día con innovaciones revolucionarias que nos permiten entender la mente humana desde una edad muy temprana. A medida que la tecnología evoluciona, también lo hace el hombre que la crea. Si bien desde siempre se ha intuido que el juego y la risa crean lazos de amor entre los padres y los hijos, hoy en día esto es algo claramente demostrado y sobre lo que no existe ya ninguna discusión. Pase todo el tiempo que le sea posible con sus hijos y asegúrese de esta forma, de criar bebés felices que, a futuro, se convertirán en adultos maravillosos.

Si le ha gustado este artículo compártalo en sus redes sociales, y permítanos conocer su opinión a través de un comentario.

viernes, 28 de junio de 2019

Hay vida más allá de las redes sociales


Ser adolescente no es fácil, ya que existen muchas presiones con las que hay que lidiar. Están las presiones sociales y las presiones académicas de la vida escolar. Tal vez el estrés de cambiar de ciudad, de escuela, de adaptarse a un nuevo entorno y ser aceptado, de estudiar, de hacer feliz a la familia y tantas otras cosas potencialmente estresantes con las que deben lidiar los adolescentes.

Luego, está el estrés en el hogar, las preocupaciones familiares, los problemas con los hermanos y las cuestiones personales que a menudo acompañan a un adolescente, como el sentirse diferente, inseguro acerca de sí mismo, y con esa sensación constante de no poder encajar bien en ninguna parte.

Las redes sociales son una parte que hoy en día se ha vuelto “importante” en la vida de muchas personas. Los analistas dicen que revisamos nuestros teléfonos móviles cada 12 minutos y pasamos un promedio de 3 horas y 15 minutos todos los días en Internet, la mayoría en sitios Google, Youtube y Facebook.


Aunque es importante estar conectado con el mundo exterior, existen muchos aspectos preocupantes acerca de Internet y en especial de las redes sociales, que causan demasiada inquietud en cuanto a su influencia sobre los adolescentes.

Las redes sociales pueden ser una fuerza para bien o para mal. Ciertamente, las salas de chat y los foros pueden ser un gran lugar para alguien que se siente solo y sin amigos, para alguien que no es capaz de hablar frente a frente con otras personas sobre las diferentes etapas que se atraviesan en la adolescencia. Encontrar consuelo y respuestas a preguntas de personas que experimentan problemas similares puede hacer que un adolescente deje de sentirse alienado, aislado y solo.

De igual manera, a través de las redes sociales, un adolescente puede sentir que está llegando a audiencias inesperadas, a personas a las que nunca hubiera podido conocer y a las que, en consecuencia, termina convirtiendo en sus amigos. En pocas palabras, un adolescente encuentra en las redes sociales, a una vasta comunidad de personas con ideas afines.

Pero hay otros aspectos de las redes sociales que no tienen tanto encanto y frente a esos aspectos es necesario actuar con cierta cautela. Vivir en un mundo virtual donde estamos constantemente revisando nuestros teléfonos puede hacernos creer que la vida en línea es el mundo real, y que lo que allí se dice y se ve es la realidad, lo cual es totalmente falso.

Por eso para un adolescente, es muy importante tener en cuenta lo siguiente:

Elija con precaución a quién seguir es las redes sociales

Cada adolescente que ingresa en el mundo de las redes sociales, debe estar muy alerta porque en cualquier momento puede ser abordado por alguien que no es quien dice ser, y que puede llegar a animarle a hacer cosas con las que un adolescente no se sienta completamente cómodo. Las redes sociales son como una selva llena de depredadores que están acechando constantemente a sus presas y que, en este caso, son los más jóvenes. Aquellos que son más fácilmente influenciables y manipulables.

Si bien hoy en día es casi imposible evitar que los jóvenes accedan a Internet y a las redes sociales, se debe hacer un esfuerzo que comienza en el núcleo familiar, por estar más atentos, más pendientes de aquellos que por sus características, son más vulnerables frente a la astucia de otras personas.

Siempre se puede desconectar

Si hay algo en una red social que usted siente que no está bien, entonces no olvide que siempre puede salir de allí en cualquier momento. No es obligatorio estar siempre en una red social.  Si hay algo que no le sienta bien o que lo hace sentir infeliz, recuerde que en cualquier momento usted puede desconectarse de allí y detener esa mala sensación. Si aparecen mensajes o contenido que no son de su agrado, que le angustian, que le afectan negativamente o que le preocupan, entonces confíe en su instinto y bloquéelos. En las redes sociales cada persona es dueña de la puerta de entrada. Si hay algo que no le gusta, entonces simplemente "cierre la puerta" y no lo deje entrar a su espacio personal.

Póngase límites

Si bien esto es algo difícil de hacer para un adolescente por sí solo, es importante comenzar a establecer límites para el tiempo de conexión en línea. Nunca se debe olvidar que la realidad virtual de las redes sociales, es una realidad ficticia, que no es genuina, y que la mayoría de las veces nunca brinda un verdadero apoyo. Si bien en las redes sociales las personas tienen la opción de desinhibirse y de mostrarse como no son capaces de mostrarse en público, también es cierto que las relaciones en las redes sociales nunca estarán por encima de las relaciones persona a persona en vivo y en directo.

Uno de los más grandes peligros de la vida online, es que cada vez hay menos razones para salir de casa e interactuar con otros, y no hay nada más necesario para un adolescente, que el ser capaz de relacionarse adecuadamente con las demás personas. Pero para que esto suceda, el adolescente debe ser capaz de alejarse de la Internet y de los dispositivos a través de los cuales se conecta. Esta es la única forma de poder encontrar la necesidad de relacionarse con los demás de una manera mucho más real y menos virtual.

Cuidado con lo que comparte en línea

Se debe tener mucho cuidado con la información que se comparte en Internet. Una vez se publica algo en Internet, esta información deja de ser privada y pasa a ser de dominio público, incluso en aquellos sitios que consideramos que ofrecen un alto grado de privacidad. La privacidad en Internet es un concepto relativo y muy variable.

Comprométase con usted mismo, a compartir solo aquello que se puede compartir. Revise las noticias y se dará cuenta de la cantidad de jóvenes que día a día sufren e incluso llegan a suicidarse por haber compartido algo que no debieron compartir y que fue usado por personas sin escrúpulos para chantajearlos o para hacerles bullying.

La adolescencia es una etapa de la vida que se caracteriza por la inocencia y la ingenuidad. No importa que tan listo crea un adolescente que es, en Internet, en las redes sociales, siempre habrá alguien más listo, dispuesto a engañar a quienes así lo permitan. No todo se puede compartir por Internet y no en todas las personas se puede confiar, sobre todo cuando ni siquiera conocemos a esas personas de manera real.


Hay vida más allá de las redes sociales

Salga de su zona de comodidad. Unirse a un gimnasio o a un grupo de baile o a un grupo de voluntariado donde se ayude a otras personas, es algo excelente para hacer. La Internet es tan absorbente, que muchas personas dejan de sentir la necesidad de asearse, vestirse, etc., porque consideran que ya no es necesario salir de casa. Si usted está en esa situación, sálgase de allí mismo cuanto antes. Acostúmbrese a hacer un esfuerzo, a vestirse mejor, a presentarse con puntualidad frente a otras personas. Estas son habilidades que se requieren en la vida moderna que existe más allá de las redes sociales. Haga de esto un desafío y desafíese a sí mismo cada día.

Conocer a otros en persona y experimentar la espontaneidad y la diversidad de la vida, es algo que todo adolescente necesita incorporar para su propio desarrollo y crecimiento personal, aceptando que a veces las cosas pueden no ir tan bien como se quisiera. En la vida real, se cometen errores y una persona puede ser rechazada e incluso puede parecer tonta, pero eso está bien, no hay nada malo con ello, ya que es parte de la vida y una manera importante de poder evolucionar y madurar como persona.

Así como usted, pequeño adolescente que lee este artículo, fue capaz de encontrar un lugar en el mundo virtual, en el mundo en línea, así mismo debe ser capaz de encontrar su propio lugar en el mundo real, en el mundo de las personas de carne y hueso que se pueden tocar unas a otras.

La vida real siempre será mucho más interesante que la vida virtual, porque en la vida real existen personas con sus mismos miedos, preocupaciones e inseguridades, que pueden darle consejos y ayuda para poder superar cada situación compleja de la adolescencia de una manera favorable. Así que no tenga miedo. Mejore sus habilidades sociales y desarrolle un enfoque más seguro de sí mismo en cada área de la vida, pero de la vida real, que es la única que finalmente tenemos para vivir.

domingo, 2 de junio de 2019

Enseñe a sus hijos a ser agradecidos y generosos


La vida no es justa, y a veces nos toca a nosotros los padres, enseñarles a nuestros hijos a apreciar las pequeñas y grandes cosas que la vida tiene para ofrecer. La mayoría de los padres se esfuerzan por enseñar a sus hijos a estar agradecidos por las cosas pequeñas y grandes de la vida, lo que a decir verdad es algo muy positivo para cualquier niño.

La gratitud es tener aprecio por todo lo que se nos ha dado y reconocer que esos pequeños regalos que nos da la vida son en realidad una bendición. Cuando la gratitud se inculca desde la niñez, aprendemos a vivir la vida de una manera más feliz, y esta felicidad es algo que se manifiesta en la escuela, en el hogar y en las relaciones que se construyen con los seres queridos y con otras personas a lo largo de la vida.

Cuando se enseña a un niño a ser agradecido desde una edad temprana, esta característica positiva se hará notable en cada etapa de su vida. Muchas personas que no fueron criadas para estar agradecidas desde una edad temprana se mantienen siempre en una constante lucha contra la vida que les ha tocado vivir, y esto se hace especialmente manifiesto en la edad adulta. Entonces, ¿cómo se puede enseñar a los niños a apreciar todas las cosas que hay en su vida, sin importar si son grandes o pequeñas?


Enséñeles mediante la acción

Una de las maneras más sencillas de enseñar a un hijo a estar agradecido, es poniendo en práctica el agradecimiento en usted mismo. Los niños, desde una edad temprana, tienden a moldear su comportamiento basándose en cómo ven a los adultos comportarse. El niño mira atentamente a sus padres, maestros y a cualquier otro adulto con el que se relacionen y de una u otra manera siempre tienden a copiar esos ejemplos.

¿Ha oído alguna vez el término "practicar lo que predica"? Pues bien, los hijos son la mejor forma de poner en práctica aquello que predicamos. Es aconsejable siempre mostrarle a los más pequeños que no solamente usted está esperando que haga algo en particular, sino que además, usted está dispuesto a hacer eso mismo que espera de ellos. Entonces, no les exija a sus hijos que sean por ejemplo, personas ordenadas, si usted vive su vida en medio del desorden. Para enseñarle algo de valor a un hijo, primero deben los padres ser capaces de hacer ese algo que desean enseñar.

Criar hijos requiere paciencia, bondad, compasión, responsabilidad, y muchas cosas más. Cuando practicamos el agradecimiento delante de nuestros hijos, ellos lo absorben con facilidad. Dirigir y enseñar a través del ejemplo es la mejor forma de educar niños que cuando grandes sean buenas personas.

Enseñar la gratitud, es una de las mejores cosas que podemos hacer por nuestros pequeños cuando están en sus años primeros años ya que en esta etapa de la vida, es donde aprenden todo lo que les pueda ser de valor para su vida adulta.

Una buena forma de enseñarle a los niños a ser agradecidos, es introducir una rutina familiar en la que todos se sientan a diario juntos y digan lo que agradecen de cada día, sin importar lo pequeño que esto sea. Esto eventualmente pondrá todo en movimiento y con suerte, les mostrará a sus hijos que hay mucho en este mundo por lo que siempre hay que estar agradecido.

Enseñe el amor a través de la generosidad

No hay mejor manera de enseñarles a sus hijos sobre el amor que cuidando de los que están a su alrededor. Ser generoso con lo poco o lo mucho que tenga le permite a su hijo empezar a ser considerado con los sentimientos de los demás, y con los suyos propios. Anime a su hijo a compartir con los menos afortunados, con sus amigos que tal vez no tengan su misma buena suerte.

En lugar de enseñarlos, por ejemplo, solamente a esperar regalos de navidad o de cumpleaños, es una buena idea enseñarlos a pensar en dale regalos también a la gente que aprecian y aman.

Todos queremos darles a nuestros hijos todo lo que quieren, pero a veces comprar todo para ellos puede causarles un daño enorme. Hay que enseñarles a valorar lo que reciben sea lo que sea que reciban. Si su hijo termina teniendo tantos juguetes como quiere, no apreciará nunca sus posesiones y siempre querrá algo más brillante y nuevo porque han sido educados con la idea de que todo lo que pidan se les entregará.

Dependiendo de su edad, su hijo puede empezar a retribuir a la comunidad. Enséñele a sus hijos a ayudar a la comunidad en la cual viven. Cuando ya están en una edad un poco mayor, es buena idea motivarlos para que trabajen como voluntarios en un asilo para ancianos, en refugios para personas sin hogar, etc. Cuando sus hijos empiecen a interactuar con los menos afortunados, con los que tienen problemas de salud, con los que no tienen nada para comer, entonces comenzarán a apreciar esos pequeños regalos de la vida como la buena salud, la alimentación, la familia, el hogar, y tantas otras cosas que de otro modo habrían pasado desapercibidas para ellos.

Otra excelente manera de enseñar a sus hijos a ser generosos y agradecidos, es animándolos a donar sus juguetes viejos a la caridad. Si reciben un juguete nuevo, entonces que se acostumbren a regalar un juguete viejo. Los niños tienden a formar lazos estrechos con sus juguetes y a apegarse a ellos, y enseñarles desde niños a desprenderse de eso que para ellos puede ser muy valioso, hará de ellos siempre, cuando sean adultos, personas generosas que no dudarán en ayudar a los más necesitados.

Cuando sus hijos son pequeños, es una buena idea llevarlos a ellos mismos a entregar sus juguetes viejos a niños que no pueden comprar juguetes nuevos. Eso les permitirá ver lo afortunados que ellos son al tener las cosas que tienen y les enseñará a su vez a ser agradecidos y a tener compasión por los demás.

Enseñe a sus hijos a ganarse todo

Los niños deben aprender que las cosas no aparecen por arte de magia cuando las quieren. Una excelente manera de inculcarle estas ideas a sus hijos, es enseñándoles a ganar lo que tienen a través de recompensas.

Comience poniéndole a sus hijos pequeñas tareas sencillas y deles alguna clase de recompensa cada vez que las cumplan satisfactoriamente. Esas recompensas pueden ser algo tan simple como un abrazo, un beso, una muestra de afecto. No tiene que necesariamente, darles a sus hijos un regalo que cueste dinero cada vez que hagan alguna de esas tareas. Sentarse con ellos a ver su programa de televisión favorito, llevarlos a un parque a caminar o a jugar al fútbol, invitarlos a un helado, etc., son pequeñas recompensas que harán que los niños se sientan motivados a cumplir con las tareas que se les asignan.

Enséñeles también a sus hijos a ahorrar para lo que quieren y que aprendan que solo cuando tengan el dinero que necesitan, podrán comprar aquello que desean. Esta es una enseñanza muy valiosa que los educará desde pequeños sobre el manejo del dinero y su valor y les permitirá aprender a cuidar de sus posesiones y a apreciar todo lo que tienen. Además, les enseñará una perspectiva real de esta vida, en la que todo cuesta al menos un pequeño esfuerzo.


Fomente las notas de agradecimiento

El envío de notas de agradecimiento es una profesión que se está muriendo poco a poco y en la que sería muy bueno animar a los niños a participar. Cuando su hijo reciba un regalo, ayúdelo a escribir una nota de agradecimiento a cada una de las personas que le compraron algún regalo. Si las puede escribir en papel y enviarlas, sería excelente. Si no, el uso del WhatsApp y las nuevas tecnologías bien pueden servir para esta tarea.

Esto no sólo se tiene que practicar cuando se trata de regalos. Dar gracias es algo que debe ser permanente y que se le debe enseñar a los niños a darlas a los maestros, los pediatras, los familiares, etc. Si los niños aprenden estos desde pequeños, este hábito se convertirá en una parte importante de ellos en su transición a la edad adulta.

No importa si usted es padre o madre soltera, o si son una pareja que está unida, en sus manos está la responsabilidad de que sus hijos sean las grandes personas que siempre ha deseado que lleguen a ser. Pero para que ellos logren ser esas grandes personas que usted espera que sean, necesita usted primero convertirse en ese buen ejemplo que sus hijos deben seguir.

Por último, si usted aún no tiene hijos, comparta este artículo con aquellas personas que sí los tienen. Hacer de este mundo un paraíso, está en manos de los niños que vienen detrás de nosotros. Educando bien a los más pequeños, es la única forma de que este mundo pueda convertirse en un mejor lugar para vivir.